viernes, 7 de marzo de 2008

Speaking words of wisdom... Let it be

...tanto tiempo... retomando el contacto desde mi imberbe recuperación mononucleótica.
El motivo nuestros encuentros anteriores fue el aburrimiento que produce estar en cama aislado, haciendo reposo durante una semana (posteaba porque estaba al reverendo metano).
Esa pasó a la historia como mi semana aristotélica por excelencia: escuela peripatética, filosofar sobre la naturaleza metafísica del dedo gordo de mi pie y llegar a conclusiones contundentes tales como, que si la escencia es lo que define al ser, entonces mi uña estaba escencialmente encarnada (llegué a esta conclusión al segundo día de debanarme los cesos pensando).
Al cuarto día, mi pensamiento se separó brsucamente del platónico para adocrinarse en el aristotélico definitivamente, pues si la escencia es la forma que se une a la materia inseparablemente para constituir el ser, que es la sustancia, entonces mi dedo dejaba de ser meramente un dedo sutil, puro y encarnado como yo pensaba dos días atrás, sino que materialmente yo tenía ya dedo, una y sustancia infecciosa medio pegajosa, saliendo por una grieta del dedo hacía un día. ¡Sustancialmente se estaba pudriendo! ...y francamente desde que Aristóteles me abrió los ojos, comencé a mirar con desprecio a un dedo que según Platón estaba escencialmente a penitas encarnado: se había convertido en un dedo podrido... de forma hinchada y materia pustulenta en solo dos días y un par de páginas ¡Ford mío! ¿Era este el mundo sensible? Prefería no saberlo, ya que el dedo me dolía cada vez más... ¡¡Tal vez en el otro mundo, el Inteligible no me doliera, pero yo ya conocía los dos y estaba re jugado!!
-Tendrías que ir al médico para que vea ese dedo... se está poniendo feo...
-¿¿¡¡Qué!!?? Ni a ganchos (como los que me dieron el otro día en Plaza Once), todavía me falta pasar por el racionalismo descartiano, el nihilismo y quichicientas escuelas más de pensamiento!!
La meta era al menos escribir un libro sobre fiolosofía antes de que la escencia, el ser la peripatética y la mar en coche se me fueran al cuerno cuando me curasen al dedo... y así fue...
Una vez escrito mi primer libro sobre filosofía dedolística: "El Dedo y la Nada" (con sentidas influencias de J.P. Sarté) volví a los griegos antiguos y dije: "Sólo sé que no sé nada" lo que me llevó a escribir "La Dedafísica".
Cada vez mi sapiencia se expandía aún más y sólo por intentar llegar a la masa popular incursioné en la novela... pues me parecía que todo el mundo debía conocer a mi dedo. Influenciado por la literatura española clásica escribí libros como "La Vida es Dedo", y "Las Infecciosas Pisadas del Hidalgo Don Dedote que Mancha (con pus)"
A todo esto ya no podía ni apoyar el pie derecho, pues el dedo era una ciruela (no por el tamaño, sino por el color) . Pero mi tarea en este dedo no habría concluído...
.. junto a un equipo de economístas de vanguardia surgió la idea de escribir libros más accesibles en contenidos para los estudiante de materias largas y tediosas como matématica para economistas; así vieron la luz libros como "Álgebra Dedal" y "Álgebra Dedal para tontos".
Mientras tanto, el dedo.. ¿Qué dedo? ya ni uña quedaba... era como un queso fresco que quedó en la mesa de la cocina toda la tarde ese día de verano que hicieron 40 grados... ¡Acá nadie sabe usar la heladera! fue el grito de guerra de aquella ocasión.
Ya sin dedo no había inspiración (era como el pelo a la fuerza de Sansón), me había vuelto un racionalista barato "dedo, luego existo", no dedo, por lo tanto, no existo!... pero heme aquí dedicándote esto, citándote en este bar, no por motivo funesto, sino porque a tí te quiero hablar.

Retomando el hilo de alquel primer lejano párrafo, el motivo de esta cita nada tiene que ver con la experiencia del encierro, sino, que esta vez se trata de una especie de catársis.... una necesidad de volcarlo todo, de mostrarlo, y de mirarlo. Servir agua en el vaso y mirar a través del cristal de LCD que es lo que contenía la jarra, y decidir por fin, que era agua lo que nadaba entre mis palabras.. o tal vez simplemente es un placer exhibicionista (explicación que encontraría mi madre)

Usted, mi ávido lector/lectorcita se preguntará ¡¿Qué hago escribiendo un sábado a las 3.41 a.m.?! ¿Por qué satánica razón no estoy en una bacanal rodeado de vicios, sátiros y ninfas? ¿Será esta una señal del Apocalipsis?.....no desesperes... no llames a Chiche Gelblum para que me haga una nota, porque de ningún modo se acerca la Bestia... solo es que estoy deprimido.... es como la crisis del `30 y parece un círculo vicioso... sin embargo creo que ya encontre a Keynes, y tengo mis razones para decir que no me he equivocado...

Bien, el posteo ya se hizo muy largo, pero la intención era dejarles una canción que escribí anteayer después escuchar por n-ésima vez al álbum blanco, calculo que lo dejo para la próxima.

Ci vediamo!

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